Un implante mostró su utilidad en pacientes ciegos.
Uno de los viejos sueños de la humanidad es devolver la vista a las personas ciegas. Un pequeño implante colocado en la retina de personas con un tipo de ceguera congénita ha permitido acercarse un poco más a este último, según publica un grupo de investigadores germanos en las páginas de la revista 'Proceedings of the Royal Society B'.
La retinitis pigmentaria es una patología congénita que afecta a unas 200.000 personas en todo el mundo. Por un defecto en uno de sus genes, los elementos de la visión encargados de captar la luz y transmitir esta señal al cerebro (conos y bastones) dejan de funcionar progresivamente, afectando primero a la visión periférica hasta causar progersivamente la ceguera parcial o completa.
El director del Instituto Oftalmológico de Tuebingen (Alemania), Eberhart Zrenner, en colaboración con la compañía Retina Implant AG, acaba de dar a conocer los resultados de los primeros ensayos con pacientes que han demostrado la eficacia de un pequeño microchip.
El dispositivo, que se implanta en la zona de la retina encargada de la visión en detalle (la mácula), consiste en 1.500 electrodos colocados sobre una pequeña superficie de apenas 3x3 milímetros cuadrados. Ellos son


