(Fuentes: EFE, Libertaddigital.com)
La inestabilidad económica y los alimentos baratos o menos dinero, más calorías.
la crísis es uno de los factores que contribuyen a inducir obesidad en la población debido a que los alimentos más baratos suelen ser los más calóricos y porque la actual coyuntura económica aumenta los problemas de adaptación psicológica o emocional.
Así lo aseguró el jefe del servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Carlos Haya de Málaga, Federico Soriguer, quien sostiene que la merma de recursos económicos influye negativamente en la dieta, lo que ha resumido en que "una hamburguesa es más barata que dos manzanas".
El investigador ha afirmado que "el tiempo libre que la crísis genera en los parados es falso" y ha argumentado que este tiempo es "negativo", y resulta "difícil que alguien lo utilice positivamente".
Soriguer, que coordina un estudio de ámbito nacional sobre la prevalencia de la diabetes, ha manifestado que la crisis económica también pospone el "gran esfuerzo que supone enfrentarse a la reconstrucción cultural", que queda en "un segundo plano".
"El cuerpo necesita trabajar en sentido mecánico", y es "imposible hacer deporte sin tiempo libre",






